La guía turística que no encontrarás en las librerías, experiencias contadas por alguien que SI ha estado allí. El Mundo puede estar en tus manos. Nunca más volveras a ser turista sino un ciudadano de mundo.

martes, 9 de octubre de 2007

Primer y Segundo día: Luxor

1º Día

Partimos desde Madrid hacia Luxor con la compañía 5 estrellas (Itinerario Leyendas Faraónicas 8 días, 4 noches de crucero, 1 en Luxor y 2 en El Cairo) en una avión anticuado, pero llegamos...El vuelo dura 4 horas y media, y la diferencia horaria es nula porque en Egipto ya han cambiado la hora. Durante el vuelo hay que rellenar una hoja para el gobierno egipcio, rellenas nombre y apellidos y el motivo de tu viaje.
Esta tarjeta se presenta junto al pasaporte para que te den el visado en el aeropuerto de Luxor, no os preocupéis, si empezáis a notar demasiado descontrol a la hora de pegar el visado en el pasaporte ya que es un descontrol organizado.
Con los papeleos hechos y los controles pasados, salimos del aeropuerto donde nos esperan los guías que nos llevan al hotel Steigenberger Nile Palace Hotel de 5 estrellas. Desde que se llega a Luxor, hay que despreocuparse de llevar la maleta, ya que siempre hay personal (maleteros) que te suben y bajan la maleta del autobús y de la habitación.

2º Día

Nos dejan la mañana libre, la cual la aprovechamos para pasear por las instalaciones del hotel, desayunar tranquilamente, etc. Nos trasladan a la motonave Nile Festival, que aparentemente es un barco moderno, dispone de jacuzzi y piscina común en la terraza, discoteca-bar y una bonita entrada. A los barcos se suele pasar atravesando otros barcos, lo cual sirve para comparar las motonaves.
La Habitación no está mal, dispone de Tv plana pequeñita, caja fuerte, secador y ducha de hidromasaje. Nos disponemos a comer, la comida no está mal, no es muy variada pero no nos vamos a morir de hambre, arroz y carne principalmente. La fruta no tiene sabor y la verdura no es recomendable comerla debido a que puede estar lavada con agua del Nilo y crearnos problemas.


El agua embotellada de 1,5 l. en el barco cuesta 14,5 L.E. (casi 2 €)(bastante caro), en la calle cuesta entre 5 y 10 L.E. (0,8 - 1,25 €).

Nada más acabar de comer, montamos en un minibús y partimos hacia el Templo de Karnak. En el bus empezaréis a vislumbrar cómo es la forma de conducir en Egipto, si ya os da miedo, os queda El Cairo, que es como el Circuito de Cataluña, con la única diferencia que no corren 20 coches sino millones. El bus adelanta por donde quiera, burros con carros, coches y motos pueden ir perfectamente en dirección contrario, todo ello es solucionado con un bocinazo y ya está.
Llegamos al templo de Karnak, nada más salir del bus os asaltarán los primeros niños y no tan niños, vendiendo pulseras con escarabajo (10 x 1€) y papiros (de plátano). Ya se hace notar el calor y con ello el aumento de la ingesta de agua a litros (las horas de más calor oscilan entre las 12 y las 14 h).

Os quedareis sin palabras al contemplar por primera vez un Templo egipcio de la dinastía XVIII, aunque fue ampliándose durante 1500 años más. El Templo esta dedicado al dios Amón, por ello nada más entrar, hay una avenida con esfinges con cabeza de carnero, esta avenida se comunicaba antiguamente con el Templo de Luxor pero hoy en día, el camino está destruido y hay casas habitadas encima de ella.

Nada más entrar al templo nos encontramos con el primer pilono que se encuentra detrás de la fachada o muro hechos de adobe. El primer pilono se encuentra inacabado, tanto es así que todavía se encuentra la rampa para su construcción a la derecha detrás del muro. Seguidamente nos encontramos con el patio más grande de Egipto, consta de 18 grandes columnas capiteles papiriformes cerrados en el pórtico norte y el pórtico sur consta de 11 columnas y 4 pilares. A la izquierda se encuentra un atrio donde Sethy II guardaba las barcas procesionales, son 3 capillas consagradas a Amón, Mut y Jonsu. A la derecha se encuentra el Templo de Ramsés III que es precedido por 2 llamativos colosos de Ramsés III.

A continuación, se accede a la sala hipóstila, una de las salas que más os impresionará de todos los templos egipcios. Actualmente el techo está destruido, pero en su época era soportado por 134 columnas que aún siguen ahí de 23 metros de altura. Sus capiteles son papiriformes cerrados. Fijaros en sus inscripciones, de los sellos (cartuchos) de cada faraón, del curioso dios Min, dios de la fertilidad, es curioso porque lo representaban con el pene erecto y con una pierna y un brazo. También os daréis cuenta de grafitis de personas que pasaban por allí, con nombres romanos, ingleses,etc.


Después de esta sala, se encuentran los pocos obeliscos que aún siguen en Egipto y no han sido regalados a Italia, Nueva York, etc. Eso sí, se encuentra el más grande del mundo con 30 metros de altura construido por la reina faraón Hatshepsut que se vestía con pelucas, perillas, etc. para parecer hombre.

Si giramos a la derecha nos encontraremos un amplio patio, con un obelisco tumbado y al fondo el escarabajo donde se dice que si das 5 vueltas alrededor de él se te cumplen los deseos. El escarabajo simbolizaba "el que llega a ser o aquel que renace por si mismo" debido a que empujaba una pelota (sol) del que brotaba un hijo (vida), con el tiempo se convirtió en un símbolo de vida y poder. Al lado del escarabajo se encuentra un lago donde el faraón se bañaba para purificarse y luego realizar sus ritos religiosos.

Hay mucho más que contar del Templo de Karnak, pero lo mejor es que paseéis por él, metiéndoos en todo recoveco y decubrirlo por vuestros propios medios.

En todo Egipto, en el interior de todos los templos y monumentos os encontraréis a guardianes con chilaba que os harán señas para enseñaros lugares, o para que os hagáis una foto con ellos, al final de hacerlo os pedirán una propina, resulta cansado porque en cada templo hay 3 ó 4.

Después nos acercamos al Templo de Luxor, lo más impresionante de es la fachada escoltada por un obelisco (el otro está en París) y 2 colosos de Ramsés II. A la derecha de la fachada, se encuentra una cabeza del faraón en el suela muy bonita digna de hacerse una foto junto a ella. El templo fue construido en el Imperio Nuevo para la adoración del dios Amón.


Al entrar, a la izquierda si miramos hacia arriba nos encontramos la puerta a una mezquita que se construyó encima del templo cuando este estaba tapado por tierra. Por ello es el único templo que esta dedicado a 3 religiones distintas, la musulmana, la cristiana, y la de los antiguos egipcios.
En el primer patio nos encontramos dos de los seis colosos de Ramsés II sentado en su trono, en el pedestal se encuentran inscripciones de la dominación del faraón sobre los enemigos asiáticos y africanos, y la imagen muy repetida de los pulmones que representan el Nilo, los cuales si son separados, el Nilo muere y con ello Egipto.

Luego se pasa por una columnata de 25 metros de altura rodeada por columnas papiriformes. Al fondo del templo se encuentra la iglesia católica con frescos encima de los jeroglíficos. Y esto es más o menos lo que hay en este templo, pero como os he dicho en el de Karnak, perderos por sus rincones y descubrir las miles de inscripciones que hay escritas en las paredes de todo el templo.

Después de la cena, hicimos una excursión en calesa por el Luxor turístico y no turístico. Fue un paseo precioso y es recomendable hacer siempre supervisado por el guía ya que hay mafias con lo de las calesas. Nos llevaron el bus a donde se reunían las calesas, nos dió miedo inicialmente porque se agolparon al bus medio centenar de chóferes para que se les contratara, discutían entre ellos, y todo ello en una zona no turística, sin asfaltary poco iluminada.

Nos montamos en la calesa, que nos da un paseo por un Luxor de noche y en Ramadán.

El Ramadán consiste en ayunar de todo, hasta de agua hasta el anochecer, que era más o menos a las 17:45, que es cuando ya pueden comer, beber, fumar, tener contacto con las mujeres. A esa hora todas las mezquitas de la ciudad empiezan a rezar cánticos que ponen los pelos de punta. Los minaretes de las mezquitas están decorados con luces verdes que los hacen preciosos. La gente por la noche está de muy buen humor y por las mañanas bastante tranquila, también comentar que por ello muchos establecimientos cierran por la mañana, hay mucho menos tráfico y gente por la calle. Todas las noches suele tener mucho jaleo, ya que se consideran fiesta, todos los establecimiento están abiertos y la gente sale a la calle a comprar, a pasear, a comer los dulces típicos de la época, los chicos a jugar al fútbol,etc.

La calesa es tirada por un pequeño caballo bastante delgado, el carro está sucio, pero bueno...lo que importa es lo que se va a ver. Nos da el paseo, por la avenida donde atracan todas las motonaves, que por cierto, esta vigiladísima por la policía turística, la cual encontraréis por todo vuestro viaje en cada esquina y en todos los hoteles, barcos. También decir, que todos los hoteles, motonaves, muesos y templos tienes en su entrada detector de metales y rayos X, en conclusión la seguridad es muy alta.

Después de la avenida se introduce por la calles de la ciudad, os llamará la atención el caos de tráfico y la forma de cruzar de la gente, que en una mentalidad occidental se juegan la vida.

Más tarde se introduce en un mercadillo o rastro donde casi no cabe la calesa, ya que íbamos echando a un lado a la gente, rozando los puestos y apartando de la cara todos los artículos a vender como chilabas y ropa de todo tipo. Al principio os impresionará, pero luego os relejareis y disfrutareis de los olores, os fijareis en las distintas tiendas. Os llamará la atención las carnicerías donde simplemente cuelgan trozos de carne algo pasados, las panaderías las pastelerías donde se prepara el dulce típico de le época en una sartén de 3 metros de diámetro, comercios donde un hombre plancha sin parar,etc.


Saliendo del mercado nos damos cuenta que estamos en el barrio más pobre de Luxor, casa viejísimas, escombros, polvo y sin luz, los choferes aprietan el paso y vuelven a salir a las ajetreadas calles. Pasaréis por el templo de Luxor de noche y por multitud de mezquitas decoradas. Y por supuesto, por el camino os perseguirán muchos niños pidiendo dinero, caramelos o simplemente saludándote.
Después del paseo en calesa nos sentamos en una terrazita típica a fumar una shisha o cachimba y a tomar un té. Una shisha es una pipa, con una dépósito de agua , unos carboncillos ardiendo y una pastilla de un sabor (menta, fresa) y tabaco. Al aspirar, no se fuma humo sino vapor de agua mezclado con el sabor y el tabaco, pero decir a los no fumadores que el tabaco ni se aprecia.
Los egipcios fuman la shisha para socializarse, charlar y estar tranquilamente disfrutando fumando. Es una típica estampa que os encontraréis en todo el viaje por Egipto. Si queréis compraros una pipa deciros que no debéis de pagar más de 8 € por ella, y que cuanto más decorada esté, es más para los turistas y será peor, así que compraros las que tenga el tubo por dónde se fuma más ancho, y no tenga demasiada decoración, por ese precio también os llevaréis el tabaco y las pastillas de sabores.

Y esto es un día normal de un turista en Luxor, como veis muy ajetreado y lleno de emociones al descubrir muchas culturas, costumbres y obras de arte en cada paso.

Ahora sólo toca descansar si podéis ya que el barco tiene motores encendidos para la electricidad que se nota sobretodo en la popa del barco y más aún si estáis en pisos inferiores. Así que, se hace imprescindible que os llevéis unos tapones por si acaso.


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