La guía turística que no encontrarás en las librerías, experiencias contadas por alguien que SI ha estado allí. El Mundo puede estar en tus manos. Nunca más volveras a ser turista sino un ciudadano de mundo.

miércoles, 31 de octubre de 2007

¿Conoces el Mundo?

Que mejor manera de conocer el mundo que jugando...

Know yourl World?


domingo, 28 de octubre de 2007

Sexto día: Asuán - Pueblo Nubio - El Cairo

Uno de los días más bonitos de nuestro viaje a Egipto es el que os voy a pasar a contar a continuación. En primer lugar, nos levantamos a una hora respetable, las 7 A.M, así que íbamos descansados y bien desayunados para afrontar el día.

Nada más salir del barco, nos montamos en una faluca, son barcos de madera, bastante anchos, con asientos a los lados y algunas hasta de dos plantas. Su peculiaridad es que su única vela es triangular. Cada feluca suele tener un nombre llamativo para los turistas, como es Bill Clinton, Arnold Schwarzenegger, etc, sobre el nombre suele ir pintado el ojo de Horus el cual les da suerte y protección.

Montados en la faluca damos un paseo de 15 minutos y relajadamente por el Nilo, el cual por Asuán tiene un toque especial, al tener orillas verdes, barcos apostados a los lados, edificios emblemáticos y tumbas del Egipto Antiguo.


Tras el romántico paseo, en pleno centro del río cambiamos de barca y pasamos a una con motor, que nos introduciría por los pequeños y estrechos regueros navegables que deja el Nilo al ser invadido por la vegetación. Por esta parte del Nilo, se dice que antes reunía una gran concentración de cocodrilos, de los cuales en la actualidad no hay rastro aunque se mantengan los carteles de "Peligro Cocodrilos".

Aprovechad el paseo para observar a las aves que rondan estos parajes, y si podéis quedaros en silencio para escuchar la multitud de sonidos de aves que no habréis escuchado nunca en vuestros lugares de origen.


Durante el paseo os encontraréis niños que se agarran a la embarcación con barquitas chiquititas o simplemente nadando y aguantandose con la fuerza de sus brazos. Empiezan a cantar canciones típicas de España, pero mejor que contarlo es verlo:


video

Después de la excursión naturista, nos acercan a la orilla para empezar la excursión al Pueblo Nubio. Antes tenéis la posibilidad de bañaros en el Nilo, os recomiendo que lo hagáis. Pero tened cuidado con la corriente y apretad los dientes al meteros al agua porque está bastante fresca.


Salimos del barquito y subimos una pequeña loma, donde nos están esperando una multitud de camellos para llevarnos al Pueblo Nubio. Después de esperar nuestro turno de montar bajo la sombra del único árbol de la zona, nos disponemos a subir a los camellos. Preparaos para la subida del camello, ya que es algo brusca, mi consejo es que echéis el cuerpo hacia atrás. Que nos os abrumen los pequeños gritos que se escuchan de todas las mujeres turistas al levantarse el camello, crean un pequeña sensación de aventura y peligro que personalmente a nosotros nos gustó.


Ya caminando con el camello junto a sus cuidadores, disfrutad del paisaje, el Nilo a la izquierda y a la derecha el asentamiento nubio, con sus peculiares casas y puestos de comida y especias. Que no os asuste que el camello vaya sólo o que roce con las patas el pequeño precipicio que separa la tierra y el agua del Nilo. Los guías de los camellos os harán fotos y os darán charla, eso sí, al final os pedirán la típica propina. Ya llegados al final de la ruta y después de pasar el trance de la bajada del camello, nos metemos en una casa típica nubia donde las niñas nos acogen cantando y bailando. Sorprende su color de piel, que no es igual al de los egipcios, y sus ojos, los cuales son de color oscuro y de mirada profunda, preciosos...


Explicar que los nubios se consideran así mismos los descendientes del antiguo reino de Kush. En el pasado conquistaron y gobernaron todo Egipto con el emperador Nubio Tejerka, fundando la dinastía XXV. En sus creencias pasaron de adorar a ídolos como Jenun, el becerro de oro de la isla Elefantina, al cristianismo Copto, para convertirse al Islam en el s. XIV. Destaca en este pueblo su gran capacidad de integración social, pues sienten que todo el pueblo nubio forma una gran familia, en la que viven y se sienten seguros.

Allí, nos enseñan un pobre cocodrilo que hay guardado dentro de una pequeña bañera que casí no puede ni acogerle de lo reducida que es.


Dentro de la casa podemos ver sus habitaciones, sus pinturas, los colores con los que se decoran las fachadas y degustar comida típica, eso sí, aderezado con coca-cola, cerveza y tés típicos.



Si lleváis chicles o caramelos, no dudéis en dárselos a los niños, ya que son muy simpáticos y alegres cuando los reciben, os llevaréis una sonrisa de recuerdo.


También tendréis la posibilidad de haceros un tatuaje de henna, os darán unas hojas con los dibujos que hacen aunque si queréis alguno en especial no dudéis en pedirlo.

Despúes de la visita nos volvemos a montar en la barca que nos lleva a la motonave donde comemos, hacemos la maleta y nos disponemos a salir hacia el aeropuerto de Asuán para coger el vuelo hacia El Cairo. Como ya habréis leído en anteriores entradas de este diario, la organización de la facturación en Egipto es algo sorprendente. No os darán un billete con vuestro nombre, vuestra maleta llevará el nombre de otro, y todo así. Eso si, pasaréis como mínimo 4 controles de policía, así que evitar llevar líquidos y cosas metálicas, y el pasaporte y la tarjeta de embarque siempre a mano.

Después de pasar la odisea del areopuerto nos disponemos a volar un par de horas hasta El Cairo en la misma ruina de avión que nos trajo a Egipto. Llegados a la capital egipcia, os recogerán los representantes de la compañía que os llevarán como borregos al hotel. Nosostros fuimos al Ramsés Hilton, que está muy bien situado, junto al Nilo y el Museo Egipcio. Es de 5 estrellas, pero sus habitaciones tienen bastante roña, pero es normal ya que la ciudad tiene una neblina perenne de contaminación que pondrá negro todo lo que esté en contacto con ella.

Esa noche, mucha gente tenía contratada una cena espectáculo que valía 30 o 40€. Nosotros no la contratamos y nos lanzamos a la aventura de coger un taxi y cenar en Fish Market que hay junto al río. La cena no estuvo mal (10€ /persona, langostinos y lubina del Mar Rojo), pero estuvo mejor experimentar la sensación de montar en un taxi de 20 años que se mueve entre atascos y personas cruzando por cualquier lado como si no pasara nada. Allí os plantearéis vuestra forma de conducir, y descubriréis que el claxon tiene muchas más funciones de las que conocemos.


Hay taxis de 5 plazas y de 7, los de 7 son un poquito más caros. Nosotros no pagamos más de 3 € por un taxi en nuestra estancia en El Cairo. Solíamos pagar por una carrera media entre 20 o 25 L.E. según las ganas que tuviéramos de regatear, pero eso sí, acordar el precio antes de montaros en el taxi y tened cuidado con las vueltas. También os ofrecerán taxis en coches privados, que no sé si serán peligrosos cogerlos o no, nosotros lo hicimos y no ocurrió nada.
Y con la experiencia de sentir lo que vive Alonso al adelantar a Raikonnen, Massa y Hamilton constantemente, llegamos al hotel sanos y a salvo, dispuestos a meternos en la cama para visitar al día siguiente una de las 7 antiguas maravillas del mundo: Las Pirámides.


miércoles, 24 de octubre de 2007

Frase del día

"¿Por qué la llaman «temporada de turistas» si no podemos cazarlos? "
-visible pintada frente al Parque Güell-


miércoles, 17 de octubre de 2007

Quinto día: Asuán - Abu Simbel

La excursión de Abu Simbel se puede hacer de dos maneras, en avión y en autobús desde Asuán.
En autobús te levantan a las 2:30 A.M., lo que fue nuestro caso, y en avión a las 6 o 6:30 de la mañana. El precio de la excursión en autobús es de 95 € y en avión 195€.

Los dos medios para ir tiene sus puntos positivos y negativos, en cuanto al autobús, lo negativo que está claro que es el madrugón, el dormir en un autobús incómodo (dejan llevar la almohada del hotel), lo positivo es que se puede ver el paisaje del desierto, repleto de montículos que se asemejan a pirámides y no descarto que alguno sea una pirámide o lo que queda de ella, además de que se llega a Abu Simbel temprano cuando no aprieta el sol y hay menos gente viendo los templos. La comida te la dan en la motonave en una bolsa, y no os hagáis ilusiones porque os vais a encontrar zumo de pomelo, un pepino sin pelar, un bocadillito de queso y choped, en conclusión, si no te lo comes déjaselo a los chicos que limpian el autobús ya que les hará ilusión según dijo el guía.

En cuanto al avión lo positivo es evitarse el madrugón y la rapidez para embarcar y llegar al destino en aviones que según dicen son buenos y modernos. No os extrañe si embarcáis con un billete que no es el tuyo porque así es también para ir a El Cairo como a la vuelta para Madrid y Barcelona. Más exactamente para ir a Abu Simbel te tienes que apuntar en un papel, eso es la facturación en Egipto, como ya he dicho anteriormente es un caos controlado.

Llegamos a Abu Simbel 3 horas después más o menos escoltados por la policía y otras muchas decenas de autobuses repletitos de turistas.


Explicar que Abu Simbel se encuentra actualmente trasladado 200 metros respecto a su ubicación original debido a la construcción de la Presa de Asuán que conllevó la crecida del Nilo y la creación del Lago Nasser. Por ello, en 1959 se decidió trasladar con la cooperación de numerosos países. Finalmente en 1968, se acaba la reconstrucción que se realizó desmantelando en bloques los templos y volviéndolos a montar más arriba.

Ramsés II construyó el templo que se llama como su nombre para asustar y acobardar a los enemigos africanos que tras seguir la ruta que conduce desde África a Egipto se encontrarían con 4 enormes estatuas del faraón sentado y escritos sobre la dominación del faraón sobre sus enemigos asiáticos y africanos.

Los colosos están acompañados de relieves de menor tamaño de su madre, su mujer y sus hijos.

Llama la atención que en la parte superior de la fachada se encuentran monos babuinos que dan la bienvenida a la salida del sol.


El templo tiene una única puerta por la que entraría los rayos del sol del amanecer y recorrería los pasillos del templo hasta dar con el rostro de una estatua de Ramsés II y de los dioses Amón, Ra. A estos 3 relieves les acompaña la estatua de Ptah que no es iluminado al ser el dios de la oscuridad.


Ese milagro se produce dos veces al año, el 20 de febrero y 20 de octubre, fechas del cumpleaños y la coronación del faraón.


La anécdota que se cuenta al visitar Abú Simbel es que los ingenieros al trasladarlo se equivocaron en hacer los cálculos, y actualmente el sol ilumina la cara del faraón 1 ó 2 días después.

Se dice que al llegar la primera fecha con el templo trasladado se personaron para verlo cientos de medios de comunicación y personalidades políticas, y se llevaron un chasco porque el fenómeno no ocurrió.

Al día siguiente el único vigilante que hacía sus funciones en el templo, vió como el sol daba en la cara de Ramsés II.

Este año las fechas son el 22 de octubre y el 22 de febrero, lo que hace que los cálculos sean más erróneos aún, ya que son 2 días de diferencia según las fuentes que he consultado en la red.

La primera sala del templo de Ramsés II alberga 8 estatuas del faraón en postura osirica (brazos en cruz). A nosotros nos llamó la atención un grabado donde el faraón conduce un carro escoltado por un león, lo cual es imposible...

El templo esta rodeado con galerías también muy ilustradas y con bastante color, para mi que lo han restaurado demasiado.

Y la última sala del templo es el santuario del cual ya hemos hablado que contiene al faraón y a los 3 dioses.

A la derecha (Norte) del templo de Ramsés II se encuentra el templo menor de Neferatari que está dedicado a Hathor, diosa del amor y la belleza. Es más pequeño pero no es por ello menos bonito o trabajoso de construir.


Este templo se lo construyó Ramsés a su esposa preferida de las noventa y pico que tenía para honrarla. Por ello la fachada está decorada con 4 estatuas de Ramsés y 2 de Nefertari del mismo tamaño, que explica el cariño que la tenía.

Lo más curioso y bonito del templo es la primera sala que contiene seis columnas con la cabeza de la diosa Hathor esculpidas en ella.
Las salas que la rodean contienen grabados donde Ramsés y Nefertari ofrecen sacrificios a los dioses y las típicas escenas militares que también se ven en el templo mayor.

Y con esto se acaba la maravillosa excursión a Abu Simbel que uno no se puede perder si viaja a Egipto.
Nos montamos en el autobús habiendo pagado alguna librilla, por usar los servicios ya que hay que aguantar otras 3 horas de vuelta.
También a la salida se puede comprar cosillas majas en el mercadillo, pero os aconsejo que os espereis a El Cairo para ello. Eso si, no perdais la oportunidad de comprar postales del sitio ya que no las veréis más.

Llegados a la motonave con un calor infernal, nos disponemos a comer y sin para mucho en la habitación, salimos para visitar el Obelisco Inacabado en las horas centrales del día y con un calor sofocante y deshidratador.

El famoso Obelisco Inacabado se encuentra en una cantera en Asuán. Es famoso ya que los egipcios nunca llegaron a acabarlo ya que empezó a grietarse, lo que hizo a los ingenieros de la época pensar que la calidad del granito no era buena y plantearse la imposibilidad de trasladarlo.
El Obelisco iba a ser el más grande construido ya que mide casi 42 metros y pesa 1200 toneladas.

El hallazgo de este monolito fue muy importante ya que permitió conocer la manera en que los antiguos egipcios construían dichas moles.
A pie de cantera se pueden observar distintos orificios en los que se introducían troncos mojados en agua, el agua al secarse dicen que hacía estallar el tronco y por tanto la piedra.


Al marcharos de la cantera fijaros en el cementerio que hay al lado, ya que es curioso contemplar como todas las tumbas están orientadas hacia la Meca.

De aquí nos llevaron a ver la Presa de Asuán que no tiene nada curioso que ver más que la panorámica inmensa del lago Nasser y al otro lado el río Nilo.
Si vais atentos por el camino vereis en una orilla del río el templo de Filae, el cual dicen que es precioso verlo con el espectáculo de luz y sonido.


De aquí nos llevan a ver dos tiendas para turistas, la de Pairos y la de Esencias. Mi consejo es que no compréis nada aquí ya que los precios son totalemnte españoles y europeos. Por poco que busqueis en El Cairo veréis los mismos papiros el doble de baratos.

Los de la Tienda de Papiros dicen que sus papiros son únicos y originales, lo cual es totalmente incierto porque los ves en cualquier tienda allí y aquí, y además más baratos. En la que nos llevaron vendían papiros que eran pintados por Nubios, eran bonitos, muy caros, y por el motivo anterior dudosos.

Nada más entrar a la tienda te ofrecen té y te cuentan de forma cansina porque lo repiten 20 veces al día durante todo el año, cómo es la elaboracíon de los papiros, y la manera de distinguir entre el papiro hecho de platano (os vendrá bien para compralos en otro lado...) y el bueno, que está hecho de caña.

De allí, recorrreis 10 metros y os meten en la Tienda de Esencias, donde te venden perfumes que emulan a los originales (En España lo venden las tiendas de chinos) en cuanto a olor y precio. Además os intentan vender esencias para todo tipo de funciones como viagra, resfriado, tos, etc.

En conclusión, el día es muy duro y merece la pena la parte de Abu Simbel, pero la segunda parte os podéis quedar en el barco descansando si lo necesitais ya que no lo merece tanto.


sábado, 13 de octubre de 2007

Cuarto día: Esna

Nos levantamos a las 7 A.M. para visitar el Templo de Edfú y nuestra sorpresa fue que nada más salir del barco, nos encontramos unas calesas que nos iban a llevar al templo.

La calesa atraviesa la ciudad de Esna que a esas horas está algo apagada por ser Ramadán pero si da tiempo a ver como las mujeres, todas con sus velos, se agolpan para comprar en la panadería sin ninguna cola ni orden y levantando las manos para que les atiendan antes.

La calesa llega a una gran esplanada donde aparca esta y cientos más. Después de pedirnos por 5ª vez la propina el conductor, atravesamos la esplanada y cruzamos un mercadillo para llegar a la entrada del Templo.

El Templo de Edfú está dedicado a Horus, el dios Halcón. Fue construido y decorado entre el 242 a.C. y el 57 a.C.

Dicen que es el templo mejor conservado de Egipto y el de más importancia después de Karnak. La verdad es que es muy bonito, pero hay tanta gente viéndolo a la vez que es muy difícil apreciar esa importancia, muestra de ello es una imagen de uno de los pasillos laterales del templo.

Cualquier explicación del guía se hace inaudible, aparte de no caber todo el grupo en unos pequeños metros cuadrados por el continuo trasiego de turistas.


La característica más importante del templo es que según se avanza por las habitaciones, estas van siendo más pequeñas y más oscuras hasta llegar al oscuro santuario.

La fachada del templo o técnicamente llamada Pilono, está decorada con imágenes de Ptolomeo XII Neo Dioniso prisioneros ante Horus y Hathor.

Debajo del pilono, escoltando la entrada se encuentran 2 halcones de granito negro.

Nada más acceder al templo nos encontramos en un patio con columnas a ambos lados.

Después del patio accedemos a la primera sala hipóstila o "El pronaos" con 12 columnas decoradas con formas vegetales en su parte inferior y con 2 salas a derecha e izquierda. La sala de la derecha se utilizaba para la purificación de sacerdotes y la sala de la izquierda era una biblioteca.

Lo más característico de esta sala es que contiene a su vez otras 4 que servían para albergar ofrendas secas, ofrendas líquidas y un laboratorio que dispone de imágenes de cómo preparar las ofrendas.

Escoltando la entrada al Pronaos se encuentran dos estatuas de horus con doble corona.
Son muy bonitas y están bastante bien conservadas pero un poco negruzcas del sobe que le dan los turistas que se quieren fotografiar pegados a ella.


Después de esta sala se encuentra la cámara de las ofrendas, después la sala central donse se encuentra la capilla del dios Min. Tras esta sala se encuentra el santuario con el naos que albergaba la imagen de Horus y un pedestal donse se encontraría una barca. Actualmente se puede ver una replica de la barca. Y no sé porqué motivo el apelotonamiento de turistas intentando hacer una foto al santuario es fuera de lo normal.


En la parte exterior del templo, existen corredores o pasillos donde existen numerosas inscripciones de temas religiosos, además de inscrpciones que tratan cómo se construyó el templo.


Después de ver el templo un poco agobiados nos dirigimos a coger otra vez la calesa que nos lleve a la motonave. Antes debemos cruzar el mercadillo, el cual es uno de los más agobiantes de todo Egipto, ya que los comerciantes te agarran del brazo, se ponen en medio de tu camino, etc. Nosotros al ir bien de tiempo nos paramos a comprar 2 chilabas. Mi consejo en cuanto a las compras es primero tener paciencia, no asustarse por el precio inicial que ponga el comerciante, tener muy claro cuánto se esta dispuesto a pagar por el producto y por último no cortarse en absoluto e irse si no nos convence el precio, os garantizo que si el precio le sigue interesando el comerciante se irá detrás de vosotros regateando.

Tened mucho cuidado cuando cerréis un precio y os metan lo comprado en una bolsa, porque a veces os meten el mismo producto pero algo más deteriorado. Y en caso de las chilabas, negociad el precio junto a los pañuelos, y cuando lo cerreis cercioraros de que los introduce en la bolsa, ya que suelen hacer los tontos (o mejor dicho los listos) y decir que el precio no incluía los pañuelos.

En cuanto a los precios de las chilabas, el guía dijo que no se debía de pagar más de 5 ó 6 € por una chilaba buena y con decoraciones, pero mi opinión es que no se debe pagar más de 4 ó 5 €, lo que son 40 L.E. Por una chilaba normalita en mi grupo se llegó a pagar 12 L.E. (1,5 €), pero siempre hay que tener en cuenta que hay que pagar precios dignos y no regatear los precios hasta el punto de libra arriba, libra abajo, ya que para nostros no supone nada, pero para los comerciantes egipcios sí.

Atravesado el mercadillo se llega a la esplanada donde estan esperando los chóferes de las calesas bastante nerviosos y excitados porque cambian de turno. Se hace mucho hincapié en que no se suba a otra calesa que no fuera la que nos trajo, para cerciorarse fijarse en el número que esta pintado en el carro.

Llegados a la motonave nos disponemos a comer y a intentar dormir la siesta mientrás el barco navega a contracorriente con el estruendo de los motores hacia Kom Ombo.

Llegados allí y trás atravesar otro mercadillo y sortear multitud de niños vendiendo pulseras y colgantes llegamos al Templo de Kom Ombo.

En primer lugar decir sobre el templo que está en ruinas pero que resultan muy interesantes las inscripciones que se encuentran aún en sus muros.

El templo estaba dedicado a 2 dioses, al dios halcón Haroeris (Horus el viejo o el grande) y a Sobek, divinidad local con cabeza de cocodrilo. A los habitantes de la zona, no le gustaba que se les asociara con la adoración a un dios malo y por eso adjuntaron al templo otro dios como fue Horus y por eso el templo resulta curioso, al ser todo construido por duplicado, las salas, los santuarios, etc.


La fachada dispone de dos entradas que llevan a las salas para la adoración de Horus o Sobek.

Después nos adentramos en el patio que está en ruinas pero que mantiene algunas inscripciones.

Desde el patio nos accedemos en la primera sala hipóstila con columnas talladas con lotos y papiros.


Luego se encuentra la segunda sala hipóstila donde muestran escenas de ofrendas.

Debido a su estado en ruinas se pueden ver los secretillos, es decir los corredores y paredes huecas que utilizaban los sacerdotes para emitir sus profecías y sentencias en nombre del dios, dando lugar a una voz atronadora, siniestra, que pareciera la del dios.

Después de estas salas se puede observar un grabado con el sistema numérico o calendario que usaban los egipcios en aquela época (1350 a.C - 180 a.C.). El calendario relata las fechas en las que se deben plantar y recoger las cosechas.

Cercano a este calendario se encuentra las inscripciones que relatan el material quirúrgico que se usaba por entonces, resulta curioso observar que no es muy distinto al usado hoy.
Además también se observa la formar de dar a luz (sentadas) que tenían entonces.
Como el templo era dedicado al dios Sobek (cocodrilo) se encuentra un cocodrilo momificado en una pequeña sala en un extremo del templo.
También en el templo se encuentra un nilómetro, que es un pozo medidor de las crecidas del Nilo, para así el faraón saber cuanto debe recaudar en impuestos a los agricultores por tierras inundadas o por consiguiente fértiles para el cultivo. También dicen que en él guaradaban los cocodrilos.
Ya anocheciendo, salimos del templo y damos una vuelta por el mercadillo que colinda la rivera del Nilo. Es uno de los mercadillos más agobiantes de todo Egipto. Es allí donde se suelen comprar las chilabas ya que esa noche en los cruceros se suele hacer una fiesta con todo el mundo disfrazado. Nosotros como nos teniamos que leventar a las 2 A.M. para ir a Abu Simbel en autobus no disfrutamos mucho de la fiesta. También esa noche la cena en el barco suele ser de comida tradicional.
Como iba diciendo, el mercadillo es muy agobiante, como también fue el de la mañana. Las frases más usadas por los comerciantes son; "Mirar no agobiar" , imaginaros lo que agobia el que no lo dice... "Más barato que en el Carrefour o Mercadona" y el truco más usado para vender es cogerte de la muñeca para llevarte hacia su tienda, ponerte la chilaba encima o decirte que te la dejan por 1 €, que es mentira.
Mi consejo es que os espereis a última hora cuando casi todo el mundo esté en el barco y los comerciantes están más tranquilos, cuando ya conoceis los precios a los que han comprado los demás y dónde, en ese momento aprovechar a comprar y seguro que lo haceis a buen precio, sin mucho regateo y más tranquilamente.
Con todo esto sólo cabe descansar lo que se pueda porque al día siguiente toca super madrugón para ir a Abu Simbel. La gente que se va en avión madruga menos, a las 6 A.M. , hace la visita más descansada pero lo malo es que la hace a hora centrales del día cuando hace un calor infernal y coinciden con todos los visitantes, los del bus y el avión, lo que es más agobiante y las fotos no salen igual de bonitas.


miércoles, 10 de octubre de 2007

Tercer día: Luxor

El Tercer día del viaje ha sido uno de los más bonitos ya que hemos visitado el Valle de los Reyes, Los Colosos y el Templo de Habu.

Nos levantamos a las 4:00 A.M., desayunamos en la motonave y salimos rumbo al Valle de los Reyes a las 5:00 A.M. Al Valle de los Reyes se tiene que ir escoltado por la policía turística, así que esperamos al convoy en medio del campo viendo el amanecer por encima del Nilo, más o menos a las 5:30.
Divisareis en el horizonte globos aerostáticos sobrevolando por encima del valle de los reyes y los colosos.

Cuando llegas al Valle, te montan en unos trenecitos para subir las empinadas cuestas, por eso es mejor llegar tempranísimo para no esperar y además ver las tumbas tranquilo. El Valle es como me lo imaginaba, el desierto pedregoso, tumbas a ambos lados y sobre ellas montañas haciendo de barrera y escolta, precioso.


Es indispensable que llevéis agua encima porque en el recinto no se vende y hace un calor horrible.
En el Valle de los Reyes no están abiertas todas las tumbas, se rota la apertura de cada o cada 2 semanas. Por eso, no vimos la tumba de Tutankhamon pero si la de Merenptah, Ramsés III y Horemheb.

La que más nos gusto fue la de Merenptah, debido a su gran profundidad y al sarcófago de granito que tiene en su interior. Imagenes de la tumba de Merenptah


Un dato curioso de la tumba de Ramsés III es que en su construcción se produjo la primera huelga de la historia al no recibir los trabajadores suficiente comida.

En el Valle de los Reyes como en muchas visitas en Egipto, según avanzan las horas más turistas hay, así que es recomendable visitar el valle muy temprano, ya que luego se amontona mucha gente dentro de las tumbas y se tiene que ir en fila india e incomodamente.

Dentro de las tumbas no se puede hacer fotos ni video, y los guías dicen (no sé si será cierto) que se tienen 10 minutos para visitar cada tumba.

Después del valle nos dirijimos hacia el Templo de Habu que fue el Templo mortuorio de Ramsés III. Nos llevamos una grata sorpresa al visitarlo porque nos gustó mucho, por sus columnas, por su poco deterioro, etc.

Nada más entrar por una puerta estrecha nos encontramos con el primer pilono (imagen de arriba) de 22 metros de altura y 63 metros de ancho. Se ve a Ramsés III castigando a prisioneros frente a los dioses Ra y Amón.



Pasamos la fachada y pasamos al primer patio que contiene columnas con capiteles campaniformes y osiríacos. Es curiosa la representación del conteo de prisioneros y muertos de enemigos en la batalla, cortándoles las manos y las lenguas (penes según nuestro guía) para demostrar al faraón las bajas de los enemigos.

Pasamos al segundo pilono donse se muestra la presentación de cautivos a Amón y Mut, y los logros del faraón.

Después se accede al segundo patio lleno de pilares osiríacos y papiriformes. Llama la atención la buena conservación de los colores de las representaciones del templo.

De aquí se pasa a la sala hipóstila que estaba formada por 24 columnas de las que quedan poco hoy en día, además esta rodeada de salas pequeñas destinadas a una capilla consagrada a Ramsés II divinizado, cámara del tesoro, sala de ofrendas, capilla de Ptah-Sokar-Osiris y Ramsés III divinizado.


Por último, es curiosa la profundidad que tienen todas la representaciones y sobre todo los cartuchos de los faraones, ello es debido para que ningón otro faraón se pudiera apropiar la creación del templo. Al estar muy profundo, tendrían que esculpir demasiado la piedra y así desistirian de su intento.

Visto el templo, vamos a ver los Colosos de Memmón que son los únicos restos que aún quedan del templo funerario de Amenhotep III. Miden 18 metros y estan construidos con bloques traídos expresamente desde Gebel el-Ahmar.

Los colosos son famosos porque al salir el sol parecía que cantaban. Los griegos lo vieron y se lo atrubuyeron al mítico guerrero Memnón, hijo de la Aurora, muerto en un enfrentamiento con Aquiles que cada mañana saludaba con el ruido a su madre que aprecía por el horizonte.

La realidad es que un terremoto agrietó la estatua, donde se almacenaba la humedad de la noche que a la salida del sol se evaporaba y daba lugar a ese sonido característico.

El coloso siguió haciendo dichos ruidos hasta la restauración ordenada por Septimio Severo a principios del siglo III.


Vistos los colosos partimos hacia un Luxor, donde esperamos en una calle rodeada por un colegio y un cuartel de policía al resto de autobuses de turistas para formar un convoy que nos guie hacia Edfú donde se encuentra la motonave ya atracada, la cual mientrás haciamos las vistias pasaba la esclusa de Esna.


martes, 9 de octubre de 2007

Primer y Segundo día: Luxor

1º Día

Partimos desde Madrid hacia Luxor con la compañía 5 estrellas (Itinerario Leyendas Faraónicas 8 días, 4 noches de crucero, 1 en Luxor y 2 en El Cairo) en una avión anticuado, pero llegamos...El vuelo dura 4 horas y media, y la diferencia horaria es nula porque en Egipto ya han cambiado la hora. Durante el vuelo hay que rellenar una hoja para el gobierno egipcio, rellenas nombre y apellidos y el motivo de tu viaje.
Esta tarjeta se presenta junto al pasaporte para que te den el visado en el aeropuerto de Luxor, no os preocupéis, si empezáis a notar demasiado descontrol a la hora de pegar el visado en el pasaporte ya que es un descontrol organizado.
Con los papeleos hechos y los controles pasados, salimos del aeropuerto donde nos esperan los guías que nos llevan al hotel Steigenberger Nile Palace Hotel de 5 estrellas. Desde que se llega a Luxor, hay que despreocuparse de llevar la maleta, ya que siempre hay personal (maleteros) que te suben y bajan la maleta del autobús y de la habitación.

2º Día

Nos dejan la mañana libre, la cual la aprovechamos para pasear por las instalaciones del hotel, desayunar tranquilamente, etc. Nos trasladan a la motonave Nile Festival, que aparentemente es un barco moderno, dispone de jacuzzi y piscina común en la terraza, discoteca-bar y una bonita entrada. A los barcos se suele pasar atravesando otros barcos, lo cual sirve para comparar las motonaves.
La Habitación no está mal, dispone de Tv plana pequeñita, caja fuerte, secador y ducha de hidromasaje. Nos disponemos a comer, la comida no está mal, no es muy variada pero no nos vamos a morir de hambre, arroz y carne principalmente. La fruta no tiene sabor y la verdura no es recomendable comerla debido a que puede estar lavada con agua del Nilo y crearnos problemas.


El agua embotellada de 1,5 l. en el barco cuesta 14,5 L.E. (casi 2 €)(bastante caro), en la calle cuesta entre 5 y 10 L.E. (0,8 - 1,25 €).

Nada más acabar de comer, montamos en un minibús y partimos hacia el Templo de Karnak. En el bus empezaréis a vislumbrar cómo es la forma de conducir en Egipto, si ya os da miedo, os queda El Cairo, que es como el Circuito de Cataluña, con la única diferencia que no corren 20 coches sino millones. El bus adelanta por donde quiera, burros con carros, coches y motos pueden ir perfectamente en dirección contrario, todo ello es solucionado con un bocinazo y ya está.
Llegamos al templo de Karnak, nada más salir del bus os asaltarán los primeros niños y no tan niños, vendiendo pulseras con escarabajo (10 x 1€) y papiros (de plátano). Ya se hace notar el calor y con ello el aumento de la ingesta de agua a litros (las horas de más calor oscilan entre las 12 y las 14 h).

Os quedareis sin palabras al contemplar por primera vez un Templo egipcio de la dinastía XVIII, aunque fue ampliándose durante 1500 años más. El Templo esta dedicado al dios Amón, por ello nada más entrar, hay una avenida con esfinges con cabeza de carnero, esta avenida se comunicaba antiguamente con el Templo de Luxor pero hoy en día, el camino está destruido y hay casas habitadas encima de ella.

Nada más entrar al templo nos encontramos con el primer pilono que se encuentra detrás de la fachada o muro hechos de adobe. El primer pilono se encuentra inacabado, tanto es así que todavía se encuentra la rampa para su construcción a la derecha detrás del muro. Seguidamente nos encontramos con el patio más grande de Egipto, consta de 18 grandes columnas capiteles papiriformes cerrados en el pórtico norte y el pórtico sur consta de 11 columnas y 4 pilares. A la izquierda se encuentra un atrio donde Sethy II guardaba las barcas procesionales, son 3 capillas consagradas a Amón, Mut y Jonsu. A la derecha se encuentra el Templo de Ramsés III que es precedido por 2 llamativos colosos de Ramsés III.

A continuación, se accede a la sala hipóstila, una de las salas que más os impresionará de todos los templos egipcios. Actualmente el techo está destruido, pero en su época era soportado por 134 columnas que aún siguen ahí de 23 metros de altura. Sus capiteles son papiriformes cerrados. Fijaros en sus inscripciones, de los sellos (cartuchos) de cada faraón, del curioso dios Min, dios de la fertilidad, es curioso porque lo representaban con el pene erecto y con una pierna y un brazo. También os daréis cuenta de grafitis de personas que pasaban por allí, con nombres romanos, ingleses,etc.


Después de esta sala, se encuentran los pocos obeliscos que aún siguen en Egipto y no han sido regalados a Italia, Nueva York, etc. Eso sí, se encuentra el más grande del mundo con 30 metros de altura construido por la reina faraón Hatshepsut que se vestía con pelucas, perillas, etc. para parecer hombre.

Si giramos a la derecha nos encontraremos un amplio patio, con un obelisco tumbado y al fondo el escarabajo donde se dice que si das 5 vueltas alrededor de él se te cumplen los deseos. El escarabajo simbolizaba "el que llega a ser o aquel que renace por si mismo" debido a que empujaba una pelota (sol) del que brotaba un hijo (vida), con el tiempo se convirtió en un símbolo de vida y poder. Al lado del escarabajo se encuentra un lago donde el faraón se bañaba para purificarse y luego realizar sus ritos religiosos.

Hay mucho más que contar del Templo de Karnak, pero lo mejor es que paseéis por él, metiéndoos en todo recoveco y decubrirlo por vuestros propios medios.

En todo Egipto, en el interior de todos los templos y monumentos os encontraréis a guardianes con chilaba que os harán señas para enseñaros lugares, o para que os hagáis una foto con ellos, al final de hacerlo os pedirán una propina, resulta cansado porque en cada templo hay 3 ó 4.

Después nos acercamos al Templo de Luxor, lo más impresionante de es la fachada escoltada por un obelisco (el otro está en París) y 2 colosos de Ramsés II. A la derecha de la fachada, se encuentra una cabeza del faraón en el suela muy bonita digna de hacerse una foto junto a ella. El templo fue construido en el Imperio Nuevo para la adoración del dios Amón.


Al entrar, a la izquierda si miramos hacia arriba nos encontramos la puerta a una mezquita que se construyó encima del templo cuando este estaba tapado por tierra. Por ello es el único templo que esta dedicado a 3 religiones distintas, la musulmana, la cristiana, y la de los antiguos egipcios.
En el primer patio nos encontramos dos de los seis colosos de Ramsés II sentado en su trono, en el pedestal se encuentran inscripciones de la dominación del faraón sobre los enemigos asiáticos y africanos, y la imagen muy repetida de los pulmones que representan el Nilo, los cuales si son separados, el Nilo muere y con ello Egipto.

Luego se pasa por una columnata de 25 metros de altura rodeada por columnas papiriformes. Al fondo del templo se encuentra la iglesia católica con frescos encima de los jeroglíficos. Y esto es más o menos lo que hay en este templo, pero como os he dicho en el de Karnak, perderos por sus rincones y descubrir las miles de inscripciones que hay escritas en las paredes de todo el templo.

Después de la cena, hicimos una excursión en calesa por el Luxor turístico y no turístico. Fue un paseo precioso y es recomendable hacer siempre supervisado por el guía ya que hay mafias con lo de las calesas. Nos llevaron el bus a donde se reunían las calesas, nos dió miedo inicialmente porque se agolparon al bus medio centenar de chóferes para que se les contratara, discutían entre ellos, y todo ello en una zona no turística, sin asfaltary poco iluminada.

Nos montamos en la calesa, que nos da un paseo por un Luxor de noche y en Ramadán.

El Ramadán consiste en ayunar de todo, hasta de agua hasta el anochecer, que era más o menos a las 17:45, que es cuando ya pueden comer, beber, fumar, tener contacto con las mujeres. A esa hora todas las mezquitas de la ciudad empiezan a rezar cánticos que ponen los pelos de punta. Los minaretes de las mezquitas están decorados con luces verdes que los hacen preciosos. La gente por la noche está de muy buen humor y por las mañanas bastante tranquila, también comentar que por ello muchos establecimientos cierran por la mañana, hay mucho menos tráfico y gente por la calle. Todas las noches suele tener mucho jaleo, ya que se consideran fiesta, todos los establecimiento están abiertos y la gente sale a la calle a comprar, a pasear, a comer los dulces típicos de la época, los chicos a jugar al fútbol,etc.

La calesa es tirada por un pequeño caballo bastante delgado, el carro está sucio, pero bueno...lo que importa es lo que se va a ver. Nos da el paseo, por la avenida donde atracan todas las motonaves, que por cierto, esta vigiladísima por la policía turística, la cual encontraréis por todo vuestro viaje en cada esquina y en todos los hoteles, barcos. También decir, que todos los hoteles, motonaves, muesos y templos tienes en su entrada detector de metales y rayos X, en conclusión la seguridad es muy alta.

Después de la avenida se introduce por la calles de la ciudad, os llamará la atención el caos de tráfico y la forma de cruzar de la gente, que en una mentalidad occidental se juegan la vida.

Más tarde se introduce en un mercadillo o rastro donde casi no cabe la calesa, ya que íbamos echando a un lado a la gente, rozando los puestos y apartando de la cara todos los artículos a vender como chilabas y ropa de todo tipo. Al principio os impresionará, pero luego os relejareis y disfrutareis de los olores, os fijareis en las distintas tiendas. Os llamará la atención las carnicerías donde simplemente cuelgan trozos de carne algo pasados, las panaderías las pastelerías donde se prepara el dulce típico de le época en una sartén de 3 metros de diámetro, comercios donde un hombre plancha sin parar,etc.


Saliendo del mercado nos damos cuenta que estamos en el barrio más pobre de Luxor, casa viejísimas, escombros, polvo y sin luz, los choferes aprietan el paso y vuelven a salir a las ajetreadas calles. Pasaréis por el templo de Luxor de noche y por multitud de mezquitas decoradas. Y por supuesto, por el camino os perseguirán muchos niños pidiendo dinero, caramelos o simplemente saludándote.
Después del paseo en calesa nos sentamos en una terrazita típica a fumar una shisha o cachimba y a tomar un té. Una shisha es una pipa, con una dépósito de agua , unos carboncillos ardiendo y una pastilla de un sabor (menta, fresa) y tabaco. Al aspirar, no se fuma humo sino vapor de agua mezclado con el sabor y el tabaco, pero decir a los no fumadores que el tabaco ni se aprecia.
Los egipcios fuman la shisha para socializarse, charlar y estar tranquilamente disfrutando fumando. Es una típica estampa que os encontraréis en todo el viaje por Egipto. Si queréis compraros una pipa deciros que no debéis de pagar más de 8 € por ella, y que cuanto más decorada esté, es más para los turistas y será peor, así que compraros las que tenga el tubo por dónde se fuma más ancho, y no tenga demasiada decoración, por ese precio también os llevaréis el tabaco y las pastillas de sabores.

Y esto es un día normal de un turista en Luxor, como veis muy ajetreado y lleno de emociones al descubrir muchas culturas, costumbres y obras de arte en cada paso.

Ahora sólo toca descansar si podéis ya que el barco tiene motores encendidos para la electricidad que se nota sobretodo en la popa del barco y más aún si estáis en pisos inferiores. Así que, se hace imprescindible que os llevéis unos tapones por si acaso.